Creatividades publicitarias siempre frescas, sin piloto automático
El problema
Las creatividades de los anuncios se desgastan rápido, y producir nuevas llevaba días.
La solución
Cada semana una IA mide, propone y produce nuevas creatividades; nada se publica sin el visto bueno del cliente.
(se abre en una pestaña nueva)Cómo fue
Las campañas se gestionaban internamente, sin agencia. El verdadero problema del sector es la fatiga creativa: los anuncios se desgastan y el coste por lead sube en silencio, mientras que producir sustitutos es lento. El cliente quería mantener el control (nada de piloto automático) sin tener que convertirse en técnico.
Había además un riesgo concreto: la IA generativa, libre sobre los anuncios, se inventó de la nada la marca de un competidor dentro de una foto en la primera prueba. De ahí la regla central: la IA solo genera la imagen limpia, mientras que textos y precios los monta el código a partir de la lista de precios oficial del cliente. Nada de cifras inventadas.
Cada semana un asistente en Claude Code ejecuta el ciclo completo, con un reparto de papeles claro: el código decide todo lo que es medible con umbrales fijos (qué conjuntos de anuncios cuestan más, cuándo sustituir una creatividad, cuál gana y con qué margen estadístico); la IA elige el enfoque creativo y revisa la maquetación; el cliente aprueba en dos momentos, el plan y las creatividades, y después la publicación, todo en un lenguaje claro.
Nada se publica solo: cada creatividad se crea en pausa y la activación es un paso aparte que solo ocurre con un OK explícito. Las ganadoras, medidas con un veredicto estadístico, se extienden a los demás conjuntos de anuncios.